Cómo poner límites sin culpa

Merci Capacitaciones presenta un taller virtual de la mano de Martina Urdiros, Lic en Psicología UBA. 

Agendá: sábado 30 de mayo, 10 a 12 hs, un encuentro virtual. 

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En diferentes áreas de la vida: a los compañeros del trabajo, a los hijos, a los padres, a la pareja, a los propios amigos. Decir “no” ante eso que nos molesta y no nos animamos a decir lo que pensamos por miedo, culpa o a que el otro se enoje. O todo junto. Entender primero qué emociones nos atraviesan, para poder discernir qué es negociable y qué no en el proyecto de la vida que queremos.

Y una vez que lo sabemos, tener herramientas para poder aplicar de manera asertiva estos límites.  Y además, sentirnos acompañados y coherentes con nuestras decisiones. 

Merci Capacitaciones propone y organiza “Límites sin culpa” , un taller de la mano de la Lic. en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Martina Urdiros. El mismo, se realizará el próximo sábado 30 de mayo de 10 a 12 hs con modalidad virtual mediante la plataforma Zoom.  

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«Es un placer poder llevar adelante este espacio experiencial porque creo que es una temática que me gustaría haber tenido en un espacio compartido para trabajar acerca de cómo poner límites sanos en mi vida, en mis vínculos y relaciones sin sentir culpa, ni ansiedad, o rumiar en pensamientos que sólo me alejaban de mí para acercarme a lo que los demás querían y/o esperaban de mí, dejándome en segundo lugar», adelantaba en conversación con Merci Capacitaciones sobre lo que se podrá experimentar en el taller. 

Ponerle nombre a eso que sentimos, poder desarmarlo, pensar y explorar desde dónde viene y cuáles son las emociones que sentimos ante esto, pero sobre todo, ser consciente que cada paso cedido trae consecuencias físicas y psíquicas: «A nivel personal genera agotamiento crónico, ansiedad, resentimiento acumulado y una sensación permanente de vacío, de dar sin recibir» , explicó la Licenciada. Y agregó: «En el ámbito laboral aparece el burnout, la dificultad para desconectarse, la sobre exigencia y la pérdida de identidad profesional”. 

Poner límites trae una responsabilidad y un compromiso con uno mismo: saber hasta dónde uno está dispuesto a tolerar ciertas situaciones. Qué es negociable y qué no en la vida de cada uno: «Además nos pone en el lugar de hacernos responsables de aquello que queremos y, que no queremos, para nosotros», explicaba. 

Y claro, poder poner límites sanos, con asertividad: “Reduce el estrés, mejora la autoestima y fortalece los vínculos porque habilita la honestidad en las relaciones».

MC: Pero, ¿por qué nos es tan difícil poner límites en nuestras vidas?¿Qué nos traba a hacerlo?

MU: Las más frecuentes son el miedo al rechazo o al abandono, la culpa, la necesidad de aprobación y el mandato cultural de que “ser buena persona” implica “estar disponible siempre». También aparece mucho la dificultad para identificar qué es lo que realmente se necesita, porque si no sé qué quiero, no puedo pedirlo ni defenderlo.

Poner un límite justamente funciona como borde, como sostén, sin eso estamos totalmente perdidos, sobrepasados y desbordados queriendo quizás alcanzar algo que no es lo que nosotros queremos para nosotros mismos, sino más bien para pertenecer. Si priorizamos eso, nos dejamos de lado. 

El primer paso es darse cuenta, el segundo implementarlo, y hacerlo está lejos de ser fácil. 

MC: ¿Cuál es el siguiente paso luego de entenderlo con la razón?

MU: Entender algo con la razón no alcanza para cambiar un patrón que se instaló emocionalmente desde la infancia. Lo que frena no es la falta de información sino la activación emocional. 

Cuando llega el momento de poner el límite, el sistema nervioso reacciona como si hubiera peligro real. Por eso el trabajo tiene que ser vivencial, con el cuerpo, con ejercicios concretos, y con herramientas que se puedan usar en el momento, no solo pensar después.

Ser conscientes e identificar es el primer paso, luego debemos poder llevar a la acción lo que efectivamente queremos cambiar, sin eso, sin el cambio de hábito, sin la vivencia experiencial en el cuerpo, no es posible llevarlo a la práctica, esto aplica para límites o cualquier otra situación donde nos encontremos haciendo algo que nos genera malestar. 

Por ello, “Límites sin culpa” está pensado no sólo para entender qué nos pasa ante una situación tal, sino también para aplicarlos.

Los asistentes del mismo se llevarán claridad sobre qué es un límite y qué no lo es, entender cuál es el orígen de la culpa en cada uno, herramientas de comunicación asertiva y un detalle más fino de qué nos dice el cuerpo ante situaciones que piden un “no”. 

“Pero sobre todo se van habiendo vivido la experiencia de que para poder cuidar y respetar a los demás primero deben cuidarse y respetarse a sí mismos”, agregó Martina. 

“El verdadero cambio empieza a verse reflejado en cómo entienden su lugar en el mundo y cómo desde ese lugar se vinculan”, finalizó. 

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 ¿Cómo ser parte de «Límites sin culpa»? – Completa los pasos -¡no te saltes ninguno! – 

1.Completa el siguiente formulario haciendo click en el enlace o al finalizar esta nota. 

2.El taller tiene un valor de $15.000 abonado a través de un link de pago que lo obtendrás al finalizar el formulario. 

3.Comparte el comprobante de pago para finalizar la inscripción, enviándolo por Whatsapp al 3517590344.

4.Dos días antes del taller, armaremos un grupo de Whatsapp para enviar la información importante y compartirles el link de ingreso a Zoom. 

No te duermas, ¡sumate ahora completando el formulario!